A veces los recuerdos regresan como pequeñas caricias, o pequeños toques de plumas del pasado. Sonreímos, recordamos, saboreamos y quizás incluso hagamos una pequeña mueca de dolor. Luego los recuerdos se desvanecen y se olvidan. Pero si persisten los toques de plumas, hay una historia que quiere levantar vuelo. Los recuerdos se acumulan y cobran sustancia.
A veces los recuerdos regresan como pequeñas caricias, o pequeños toques de plumas del pasado. Sonreímos, recordamos, saboreamos y quizás incluso hagamos una pequeña mueca de dolor. Luego los recuerdos se desvanecen y se olvidan. Pero si persisten los toques de plumas, hay una historia que quiere levantar vuelo. Los recuerdos se acumulan y cobran sustancia.
