De la mano de la educadora en trauma y guía somática Kimberly Ann Johnson, llega una guía de vanguardia para aprovechar la sabiduría y la resiliencia del cuerpo para reconectar el sistema nervioso, curarse del trauma y vivir plenamente.
En un mundo cada vez más polarizado donde el trauma a menudo se renegocia públicamente, nuestros sistemas nerviosos están en alerta máxima. Desde tasas vertiginosas de depresión y ansiedad hasta enfermedades físicas como enfermedades autoinmunes y trastornos digestivos, hoy en día muchas mujeres se encuentran viviendo fuera de alineación con sus cuerpos.
Kimberly Johnson es practicante somática, doula del parto y educadora posparto que se especializa en ayudar a las mujeres a recuperarse de todo tipo de trauma. En su trabajo, ha visto los mismos temas una y otra vez. En una cultura que prioriza la función ejecutiva y la “mente sobre la materia”, muchas mujeres sufren un dolor profundamente no resuelto que provoca estancamiento y enfermedad mental y física.
En Call of the Wild , Johnson ofrece una mirada reveladora a esta epidemia, así como una visión informativa del sistema nervioso humano y cómo responde a eventos difíciles. Desde los traumas con “t minúscula” de ser fantasma, experimentar una pelea con un amigo cercano o desviarse para evitar un accidente automovilístico hasta los traumas con “T mayúscula” de una agresión sexual, un desastre natural inesperado o una enfermedad que pone en peligro la vida. —Johnson explica cómo el sistema nervioso nos protege del daño inmediato y crea reverberaciones que se extienden a lo largo de toda la vida.
En esta guía práctica y empoderadora, Johnson muestra a los lectores cómo metabolizar estas respuestas del sistema nervioso, permitiendo que todos regresen a su ser más profundo, intuitivo y completo. Siguiendo sus consejos de apoyo, los lectores aprenderán cómo avanzar desde la plenitud, aprovechando la sabiduría innata de sus sentidos, calmando los nervios tensos y reconectándose con su "yo animal".
Si bien no podemos curar las dolorosas divisiones culturales que afectan a nuestra sociedad, hay un camino a seguir: a través de nuestros cuerpos.
