El presidente Jimmy Carter ofrece una apasionada defensa de la separación de la Iglesia y el Estado. Advierte que los fundamentalistas están desdibujando deliberadamente las líneas entre política y religión. Como cristiano creyente, Carter aborda temas que son objeto de intensos debates: los derechos de las mujeres, el terrorismo, la homosexualidad, las libertades civiles, el aborto, la pena de muerte, la ciencia y la religión, degradación ambiental, arsenales nucleares, guerra preventiva y la imagen global de Estados Unidos.
El presidente Jimmy Carter ofrece una apasionada defensa de la separación de la Iglesia y el Estado. Advierte que los fundamentalistas están desdibujando deliberadamente las líneas entre política y religión. Como cristiano creyente, Carter aborda temas que son objeto de intensos debates: los derechos de las mujeres, el terrorismo, la homosexualidad, las libertades civiles, el aborto, la pena de muerte, la ciencia y la religión, degradación ambiental, arsenales nucleares, guerra preventiva y la imagen global de Estados Unidos.
